LOS GATOS FINLANDESES

MICHA: Alias Kisu, alias Ñaña. Fue abandonada por su madre cuando nació, así que la alimentamos con biberón desde que llegó. Ella está convencida de que es humana... o que en todo caso que nosotros somos muy raros gatos.

LALO: Como Micha llora mucho cuando está sola, hemos decidido adoptar a Lola... que resultó ser Lalo. En su caso los antiguos dueños lo devolvieron pues hacía pis por toda la casa (Normal, estaba marcando su territorio) Por eso su nombre completo es Lalo Simeón. Update: los que me conocen ya sabrán que Lalo tuvo un accidente que le ha dejado una cadera rota y un problema neurológico. Se ha convertido en un "high maintenance cat"... y es más Simeón que Lalo. Pero igual lo queremos mucho.

 

LOS GATOS FILIPINOS MUY FINOS: ¡No tiene idea de la cantidad de gatos que se encuentran en la calle! No puedo evitarlo y tengo que llevarme por lo menos un gato filipino, que son tan pequeñitos y elegantes que te mueres. (Update: Claro... en el momento en que escribía ésto,  no sabía en lo que me metía.)

MUNING: Mi idea era tener un gato más. Fuimos a CARA, una organización de ayuda a los animales y decidimos adoptar a Muning, alias Mínima, alias terrorista. El que más feliz está es Lalo, que al fin tiene una amiga con quién jugar (así, cojo y todo como está). ¿La gran sorpresa? ¡Come más que los dos grandes juntos! Y no sé dónde se va toda la comida, porque sigue igual de pequeñita y flaca. Lo de terrorista es porque se pone de acuerdo con Lalo para lanzarle las cosas con las que NO debe jugar, desde los lugares a los que él no puede subir por su accidente.

KIKO: Alias mini Mínimo, gato basurita y ¡Stop! dos semanas después de adoptar a Munig, Tchaska vino a casa con este gatito que una profesora había encontrado literalmente en la basura. Tenía a penas una semana de nacido, es decir que al igual que a Micha, lo he criado con biberón. Éste igual que la otra filipina, come como un cerdo. Inclusive le quita la comida a los otros (que por suerte no son de pelear por ella), ¿Lo de ¡Stop!?, porque ahora sí ¡No más gatos!

 

 

 

 

 

 
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